camus-du-verseau asked:
[text] Make sure you’re alone- I don’t want anyone else seeing what I’m about to sent you.

milo-scorpion:

 El celular que frente a el reposaba sobre la mesa le aviso del mensaje recibido; lo leyó despistadamente y controló la sonrisa que amenazaba con formarse en sus labios. Se puso de pie e informó a sus compañeros que regresaba en unos momentos. Dio media vuelta y mientras se alejaba de ahí presionó las teclas táctiles para escribir -;

[TEXT]: Perímetro asegurado.

[Text]: Antes de enviarlo, te indicaré las siguientes instrucciones:

1. No mostraras esto a nadie. Es sumamente personal

2. Quiero que me envíes algo a cambio

Tras enviar aquel mensaje, depositó el teléfono en su escritorio, y pese a que su mirada se encontraba fija en los documentos que su mano sostenía, se encontraba a la espera de una respuesta satisfactoria ante su propuesta al otro

Send my muse one of the following texts to see how they react:

  • [text] I need you so bad right now
  • [text] They know.
  • [text] I know everything.
  • [text] OH FUCK OH FUCK
  • [text] ARE YOU TRYING TO SEXT ME?
  • [text] Make sure you’re alone- I don’t want anyone else seeing what I’m about to sent you.
  • [text] I accidentally sent it to the wrong person, help?!
  • [text] We need to talk
  • [text] I don’t want to talk about it
  • [text] The bed is definitely broken beyond repair…
  • [text] Delete my number
  • [text] Either way I’m going to make you scream my name by the end of the night
  • [text] Come over in the next 5 minutes, or not at all
  • [text] Stop ignoring me and pick up your phone
  • [text] I th  unk drink? Help me can home?!!!!! :xx)
  • [text] You free tomorrow?
  • [text] You left your shirt and I’ve been wearing it all day, so now it’s mine
  • [text] I don’t think you understand just how big his dick is!!!
  • [text] Thanks to you, the new neighbours now know my name xxx
  • [text] If I said that I was wearing nothing but an apron and was armed with strawberries and whipped cream, how quickly would you come into the kitchen?
  • [text] What’s the dress code?
  • [text] Black, red w/ lace or  sheer white????
  • [text] IM NOT TALKING TO YOU UNTIL YOU MAKE A PROCLAMATION YOU LOVE ME MORE THAN TACOS
  • [text] It may or may not have been your sister…
  • [text] It may or may not have been your brother…
  • [text] I know you said not to clean your room, but it was filthy- also for future reference, hide that in your sock draw and not under your pillow next him.
  • [text] YOU SAID THE BITES WEREN’T EVEN THAT VISIBLE?!?! MY BOSS HAS JUST GIVEN ME A SCARF TO COVER UP MY NECK FOR BEING “INAPPROPRIATE”
  • [text] I hear a celebration is in order?!
hace 20 horas |  via |  source | 26927

Dominus Au!

milo-scorpion:

camus-du-verseau:

milo-scorpion:

camus-du-verseau:

milo-scorpion:

♏ Previamente 

Pasadas las siete de la noche llegaste a tu departamento, ibas quizás un poco cabizbajo pero tu parte más orgullosa decidió que no te importaría y te recriminaste por idear situaciones en tu cabeza. Al pasar el umbral de la entrada, el portero que esperaba por ti te entregó un paquete que dijo habían traído horas antes. Con caja en mano subiste a tu departamento. 

Antes de abrir el paquete dejaste tus cosas sobre el sillón al lado de la entrada en la pequeña sala, colocaste la caja sobre la barra que divide la cocina de la sala; y ahí estaban, todas tus revistas apiladas una sobre otra en compañía de una caja aún más pequeña y una hoja doblada por la mitad pegada en esta. Sacaste la pequeña caja, al desdoblar la hoja sonreíste bobamente y reíste nasalmente pues escrito a mano, Camus Aubriot te agradecía la ayuda, notaste la pulcritud de su caligrafía.

Despegaste la hojita y abriste la caja; envueltas en plástico frente a ti había galletas. No pudiste evitarlo, una sonrisa ladina adorno tu rostro, estabas más que contento, estabas emocionado. Desenvolviste las galletas y probaste una de ellas, era deliciosa; mil veces mejor que esas galletas que comprabas en la tienda de autoservicio y antes profesabas eran las mejores que habías probado. Ahora tenías nuevas favoritas.

Con galleta en boca fuiste a donde tu laptop dentro de la mochila, la sacaste y encendiste sobre la mesita de la sala, para tu suerte la computadora no estaba apagada, solamente suspendida así que rápidamente abriste tu correo electrónico.

Para: CAubriot@Glace.com

De: arkmil@gmail.com

Asunto: La chica es una excelente repostera.

Apreciable Sr. Aubriot:

Le aviso que he recibido sin contratiempo alguno las revistas, además de eso quiero agradecerle pues me he llevado una grata sorpresa con las galletas que envió, estoy sumamente agradecido por el detalle.

Sin duda alguna la chica es una excelente cocinera, no dude en mantenerla de planta en su cocina.  

Saludos.
M. Arkanos

Enviaste el correo sin saber que esperar. Te levantaste para ir por otra deliciosa galleta. 

Regresaste a tu casa, aquella mansión ubicada en la zona mas acaudalada de la ciudad, una que considerabas simplemente un lugar al cual regresar durante unas horas, uno en el que mantenías el control de la situación a la perfección. No había particularmente novedad alguna, al menos que aquello que planeaste funcionara. Sentado en tu despacho un aviso llegó a tu teléfono, un e-mail. Era una respuesta de él. Recordaste aquella nota que entregaste junto al envío, sonreíste. Todo se llevaba acorde a lo planeado. Respondiste el correo

Para: arkmil@gmail.com

De: CAubriot@Glace.com

Asunto: RE:La chica es una excelente repostera.

No hay nada que agradecer. A June le falta pasar la prueba de fuego, y como dos opiniones tienen mas peso que una ¿Dispone de tiempo esta noche para ayudarme a evaluar su desempeño? 

Enviaste el correo, esperando que el otro comprendiera aquella sutil indirecta. 

Mientras comías otra de las galletas el celular te alertó del correo electrónico recibido, rápidamente lo abriste para leerlo, estabas emocionado y sorprendido; te estaba invitando a cenar con él, ¡en su casa! No dudaste al escribir;

Para: CAubriot@Glace.com

De: arkmil@gmail.com

Asunto: June es una excelente repostera.

Estaría encantado de ayudarle en tan laboriosa y exquisita tarea, ademas es la oportunidad perfecta agradecerle a June personalmente  por las galletas; ¿a qué hora debo presentarme a la cena/evaluación? ¿Me podría indicar la dirección?

Emocionado te dirigiste a tu armario para seleccionar el cambio de ropa.  

Complacido, viste el nuevo correo con la respuesta afirmativa a tu invitación, una que te causó satisfacción. Inmediatamente respondiste

Para: arkmil@gmail.com

De: CAubriot@Glace.com

Asunto: RE: June es una excelente repostera.

Por eso no se preocupe. Pasaran por usted dentro de 30 minutos. Lo veré entonces, Señor Arkanos.

Fuiste conciso, tu tampoco tenias tiempo que perder, por lo que, al terminar de enviar aquel mensaje, comenzaste los preparativos para la cena, entre los cuales incluía darle instrucciones a la chica, al igual que al chófer, y arreglarte. Para ti no seria un problema el tiempo, la noción de este era algo que sabias controlar a la perfección

Al transcurrir el tiempo, y ver regresar el coche, abriste la puerta, esperando no causar un efecto abrumador en tu invitado, uno que lo intimidara de la manera en que no querías.

Cuando el celular te alertó del correo recibido corriste hacia donde lo habais dejado, leíste rápidamente el mensaje; 30 minutos, tiempo suficiente. Camisa blanca casual, suéter negro con detalles en grises y pantalón de mezclilla oscuro; el tiempo transcurrió más rápido de lo que pensaste, pues rápidamente te avisaban por el interfono que alguien te buscaba, tomaste tu cartera, llaves, celular. Al bajar un hombre alto de cabellos oscuros te saludo cortésmente, abrió la puerta trasera del auto para que subieras y llevarte a tu destino.

El recorrido fue largo o por lo menos así lo sentiste, se adentraban poco a poco a una zona de la ciudad que no frecuentabas, mas como lo harías si ahí era donde vivían las familias más acaudaladas. Observabas atento por la ventana la arquitectura de la zona cuando el chofer se detuvo ante algo parecido a una caseta de vigilancia, no duro ni tres segundos para pasarla y entrar a una cerrada de enormes casas.

Pasaron varias casas de antes de detenerse, el chofer ágilmente te abrió la puerta, le agradeciste para después desviar la vista entre la arquitectura que les rodeaba antes de volverla hacia la entrada de la casa donde divisaste a Camus de pie. Una extraña sonrisa se dibujó en tu rostro, rodeaste el auto para acercarte a él y extenderle tu mano.  -Sr. Aubriot, Gracias por invitarme.

camus-du-verseau

Finalmente, luego de aquella mañana agitada, volviste a verlo. No sabias si era aquel momento libre de preocupaciones propia de un viernes por la noche, o por la sencilla elegancia que tu invitado lucía, la cual miraste por dos segundos de inicio a fin, pero en ese preciso instante Arkanos emanaba cierto atractivo que captaba tu atención de sobremanera, que incluso, era mayor que aquel que pudiste ver la primera vez, cuando el avión y esas oportunas revistas los cruzaron frente a frente

-Gracias por aceptar en ultimo momento -Respondiste, estrechando su mano con firmeza. Milo te mantenía cautivado, pero no era propio de ti demostrarlo, por lo que tomaste el control sobre tus movimientos, al mismo tiempo que percibías la tibieza de su tacto. Soltaste su mano

-Pase adelante -Dijiste, extendiendo tu mano hacia la entrada, quedandote detrás de el, esperando a que entrara.

milo-scorpion

El Templo del Precioso Bebé

milo-scorpion:

camus-du-verseau:

 

No recordaba el preciso instante en el que los sonidos provenientes de la entrada del templo circular le advirtieron sobre aquella presencia inusual, irrumpiendo su calma y alarmandolo al ver a un infante en una cesta, junto a una nota en la que se le solicitaba encargarse del cuidado de aquel niño, cuya edad seguramente rondaba los tres meses de vida. No era lo correcto, y tampoco lo ideal para un infante ser cuidado en las instalaciones del recinto zodiacal, ademas de que iría contra las reglas de la orden, por lo que opto llevarlo al Gran Patriarca

-"Es tu misión de ahora en adelante, hasta encontrar otra solución" -Fue la orden que el lemuriano mayor le dio al francés, quien resignado, y asesorado por algunas doncellas, tomó como suyo el deber de cuidar de aquel bebe de tez pálida y ojos de color violeta, ademas de un corto cabello de color verde y peculiares cejas

Ahora se encontraba, pasada la medianoche, con un biberón recién preparado en una de sus manos, el cual depositó en la mesa mientras sostenía al pequeño bebe en sus brazos, asegurándose de sostenerlo bien, para darle el contenido del alimento que la botella contenía. La mirada violeta del infante se cruzó con los azules del acuariano, quien no pudo negar un rastro de ternura que aquella gentil e inocente criatura comenzaba a crear en el.

Con la noche entrada agradecía poder volver al santuario; tenía varios días desde que había partido a una misión y aunque estaba cansado y pasaba de medianoche había un rumor que necesitaba confirmar.

- ¡Camus! –le hablo en un grito al adentrarse- ¡Camus, adivina quién regreso! –Agregó sin medir su voz, pues las luces encendidas del templo de Acuario indicaban lo que sospechaba; el arconte del onceavo templo se encontraba despierto y eso no era algo que Milo encontrará particularmente extraño, extraño fue al adentrarse al templo contemplar tan peculiar escena. 

camus-du-verseau

Sin dejar de ver al niño alimentarse del biberón, Camus permanecía preocupado, pese a que siguió las indicaciones que la ama de llaves de su templo, una mujer con años de experiencia en la maternidad. El no sabia nada sobre infantes pequeños, y aunque había estado a cargo de sus jóvenes alumnos, nada se comparaba con cuidar a un bebé que no podía valerse por si mismo. Cuidando de no molestar al pequeño, el francés permanecía inmóvil, sin siquiera mover un pie ni un solo musculo de la posición que adoptó, ignorando los llamados de su nombre. 

Cuando el infante acabó con el biberón, Camus lo incorporó con cuidado, apoyándolo en su pecho y dándole suaves palmadas en su espalda para sacar el exceso de gases que pudiera tener. Se movió un poco esta vez, encontrándose de frente al griego, quien parecía atento al verle. No supo que decir, mas que esperar preguntas de su parte

La llegada del Leviatán.

milo-scorpion:

camus-du-verseau

                                        

- Flor imperial. –Sonrió altivo entre el humo de tabaco y la palpante tensión. Algunas miradas amenazantes, otras asustadas, pero todas en silencio le observaban expectantes bajo la luz tenue y sombría del lugar; no fue hasta el ladrido de un can cuando se rompió el denso silencio en el que sumergieron una vez el anunció su mano.

                                                                —*—

Con sonrisa confiada y sin preocupación alguna recorrió en compañía de su acompañante las escalinatas del santuario bajo el manto de la noche griega, el sonido de los pasos y de su propia voz al hablar con quién alojaría en el octavo templo resonaba entre las paredes que las casas zodiacales que atravesaban.

- Me imagino debes tener hambre –aseguró a su invitado una vez arribaron al templo del escorpión, como respuesta recibió una mirada encantadora y alegres movimientos, Milo revolvió el pelaje en su cabeza.- Si, yo también tengo hambre, fue una pregunta tonta –Admitió entre sonrisas. Con un movimiento de cabeza y dos ligeros golpes en su propia pierna llamo la atención de su nuevo compañero para adentrarse a la cocina- Vamos, debo tener algo que darte.  

El también tuvo una noche interesante. Después de terminar los deberes que correspondían a su faena, se dedicó a culminar con éxito aquel libro a cual la falta de tiempo previa le hizo retrasarse mas de lo debido. Recordó que por previo acuerdo se encontraría con Milo mas tarde en aquella noche, por lo que se dirigió al octavo templo, en cuyo paso hizo uso de aquellas copias de las llaves que el griego le había entregado, ventajas de ser su pareja

Pero las horas se hicieron un poco aburridas, y aunque encontró distracción en acomodar uno que otro desorden dejado por el otro, la espera fue larga para el, quien decidió descansar un poco en el cómodo mueble que la sala del templo poseía para la comodidad del escorpión. Fue allí cuando escucho ruidos provenientes de la cocina. Eran demasiado obvios para ignorarlos, por lo que se dirigió al origen, encontrando una sorpresa por mas que decir…Interesante. 

-Hasta que finalmente aparecer -Dijo cortante, cruzando sus brazos, mirando al enorme acompañante de Milo -¿Qué es eso?

milo-scorpion

milo-scorpion asked:
¡Sorpresa! Creo que eres una hermosa persona con un hermoso blog. Si quieres puedes enviarlo a otras personas, no te sientas obligado pero... ¿no crees que sería lindo alegrarle el día a alguien más?

[Linda! Muchas gracias *w* -corre y la abraza- Gracias! Es muy lindo! de verdad!

milo-scorpion

Sabes que tu eres una persona muy hermosa por dentro y por fuera, y eres digna de admirar por muchas virtudes especiales que tienes, y te lo digo de corazon! Sabes que aqui estoy! *w*]

hace 2 días | 0

Your muse and mun current mood ;;

griffinminosofthenoblestar:

whitedoveamani:

sunlight-exclamation:

blutsauger-chibz:

blueforvendetta:

unholy-blight:

mun:

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muse:

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Mun : 
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Muse:
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Muse:

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Mun: 

Muse:

(Fuente: kiki-mincoon)

hace 2 días |  via |  source | 38497

El Templo del Precioso Bebé

milo-scorpion

No recordaba el preciso instante en el que los sonidos provenientes de la entrada del templo circular le advirtieron sobre aquella presencia inusual, irrumpiendo su calma y alarmandolo al ver a un infante en una cesta, junto a una nota en la que se le solicitaba encargarse del cuidado de aquel niño, cuya edad seguramente rondaba los tres meses de vida. No era lo correcto, y tampoco lo ideal para un infante ser cuidado en las instalaciones del recinto zodiacal, ademas de que iría contra las reglas de la orden, por lo que opto llevarlo al Gran Patriarca

-"Es tu misión de ahora en adelante, hasta encontrar otra solución" -Fue la orden que el lemuriano mayor le dio al francés, quien resignado, y asesorado por algunas doncellas, tomó como suyo el deber de cuidar de aquel bebe de tez pálida y ojos de color violeta, ademas de un corto cabello de color verde y peculiares cejas

Ahora se encontraba, pasada la medianoche, con un biberón recién preparado en una de sus manos, el cual depositó en la mesa mientras sostenía al pequeño bebe en sus brazos, asegurándose de sostenerlo bien, para darle el contenido del alimento que la botella contenía. La mirada violeta del infante se cruzó con los azules del acuariano, quien no pudo negar un rastro de ternura que aquella gentil e inocente criatura comenzaba a crear en el.

hace 3 días | 3
Anónimo asked:
24 hrs. M!A . Dientes

milo-scorpion:

camus-du-verseau:

Dientes: ¡Tu personaje se convertirá en un vampiro deseos@ de beber la sangre de quien se le acerque! ..No, no brilla en el sol, por Dios.

Salió de la ducha. Imperturbable, se vistió y trato de buscar su reflejo en el espejo, pero este no estaba. Su garganta reseca, no le preocupaba, eso lo arreglaria luego. Acomodó lo que le faltaba y fue en busqueda de Milo para aquella salida a la cual estaba retrasado.

Source

> Previamente <

Su tacto le enloqueció, se cansó de esperar; quería o más bien, necesitaba más de él. Mientras el otro hacia lo propio con la tela que les separaba, Milo afianzó su agarre alrededor del francés para al tenerlo entre sus brazos y su Cuerpo, esconder el rostro en la clavícula de él, aspirar su aroma, apretar los dientes y con labios recorrer casi frenéticamente el cuello, a la par de su propia mano que tras la nuca del del acuario le acercaba a el.

camus-du-verseau 

Un gemido surgió de sus labios al sentir la humedad y la calidez de los labios de Milo sobre su gélida piel, entrecerrando sus ojos, poniendo en peligro lo poco que queda de su temple, corrompiendo sus propias barreras para dejarse hacer y deshacer por el griego, sin oponer resistencia a su agarre. Encontró regocijo y satisfacción entre los brazos del otro, mientras su mano exploraba con suaves caricias el pecho desnudo que los botones despojados le permitieron descubrir, hasta descender a su abdomen

Dominus Au!

milo-scorpion:

camus-du-verseau:

milo-scorpion:

♏ Previamente 

Pasadas las siete de la noche llegaste a tu departamento, ibas quizás un poco cabizbajo pero tu parte más orgullosa decidió que no te importaría y te recriminaste por idear situaciones en tu cabeza. Al pasar el umbral de la entrada, el portero que esperaba por ti te entregó un paquete que dijo habían traído horas antes. Con caja en mano subiste a tu departamento. 

Antes de abrir el paquete dejaste tus cosas sobre el sillón al lado de la entrada en la pequeña sala, colocaste la caja sobre la barra que divide la cocina de la sala; y ahí estaban, todas tus revistas apiladas una sobre otra en compañía de una caja aún más pequeña y una hoja doblada por la mitad pegada en esta. Sacaste la pequeña caja, al desdoblar la hoja sonreíste bobamente y reíste nasalmente pues escrito a mano, Camus Aubriot te agradecía la ayuda, notaste la pulcritud de su caligrafía.

Despegaste la hojita y abriste la caja; envueltas en plástico frente a ti había galletas. No pudiste evitarlo, una sonrisa ladina adorno tu rostro, estabas más que contento, estabas emocionado. Desenvolviste las galletas y probaste una de ellas, era deliciosa; mil veces mejor que esas galletas que comprabas en la tienda de autoservicio y antes profesabas eran las mejores que habías probado. Ahora tenías nuevas favoritas.

Con galleta en boca fuiste a donde tu laptop dentro de la mochila, la sacaste y encendiste sobre la mesita de la sala, para tu suerte la computadora no estaba apagada, solamente suspendida así que rápidamente abriste tu correo electrónico.

Para: CAubriot@Glace.com

De: arkmil@gmail.com

Asunto: La chica es una excelente repostera.

Apreciable Sr. Aubriot:

Le aviso que he recibido sin contratiempo alguno las revistas, además de eso quiero agradecerle pues me he llevado una grata sorpresa con las galletas que envió, estoy sumamente agradecido por el detalle.

Sin duda alguna la chica es una excelente cocinera, no dude en mantenerla de planta en su cocina.  

Saludos.
M. Arkanos

Enviaste el correo sin saber que esperar. Te levantaste para ir por otra deliciosa galleta. 

@camus-du-verseau

Regresaste a tu casa, aquella mansión ubicada en la zona mas acaudalada de la ciudad, una que considerabas simplemente un lugar al cual regresar durante unas horas, uno en el que mantenías el control de la situación a la perfección. No había particularmente novedad alguna, al menos que aquello que planeaste funcionara. Sentado en tu despacho un aviso llegó a tu teléfono, un e-mail. Era una respuesta de él. Recordaste aquella nota que entregaste junto al envío, sonreíste. Todo se llevaba acorde a lo planeado. Respondiste el correo

Para: arkmil@gmail.com

De: CAubriot@Glace.com

Asunto: RE:La chica es una excelente repostera.

No hay nada que agradecer. A June le falta pasar la prueba de fuego, y como dos opiniones tienen mas peso que una ¿Dispone de tiempo esta noche para ayudarme a evaluar su desempeño? 

Enviaste el correo, esperando que el otro comprendiera aquella sutil indirecta. 

milo-scorpion

Mientras comías otra de las galletas el celular te alertó del correo electrónico recibido, rápidamente lo abriste para leerlo, estabas emocionado y sorprendido; te estaba invitando a cenar con él, ¡en su casa! No dudaste al escribir;

Para: CAubriot@Glace.com

De: arkmil@gmail.com

Asunto: June es una excelente repostera.

Estaría encantado de ayudarle en tan laboriosa y exquisita tarea, ademas es la oportunidad perfecta agradecerle a June personalmente  por las galletas; ¿a qué hora debo presentarme a la cena/evaluación? ¿Me podría indicar la dirección?

Emocionado te dirigiste a tu armario para seleccionar el cambio de ropa.  

Complacido, viste el nuevo correo con la respuesta afirmativa a tu invitación, una que te causó satisfacción. Inmediatamente respondiste

Para: arkmil@gmail.com

De: CAubriot@Glace.com

Asunto: RE: June es una excelente repostera.

Por eso no se preocupe. Pasaran por usted dentro de 30 minutos. Lo veré entonces, Señor Arkanos.

Fuiste conciso, tu tampoco tenias tiempo que perder, por lo que, al terminar de enviar aquel mensaje, comenzaste los preparativos para la cena, entre los cuales incluía darle instrucciones a la chica, al igual que al chófer, y arreglarte. Para ti no seria un problema el tiempo, la noción de este era algo que sabias controlar a la perfección

Al transcurrir el tiempo, y ver regresar el coche, abriste la puerta, esperando no causar un efecto abrumador en tu invitado, uno que lo intimidara de la manera en que no querías.

Christmas Snowflake
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